NO ME LEAS



NO ME LEAS

Así funciona la primera ley fundamental de seducción. Yo te digo que no me leas, y aquí estás. Pero es que si voy a más y te digo que no te interesa nada de lo que te voy a contar, que esto no es para ti y que lo dejes ahora mismo seguirás atado a estas líneas hasta que las acabes. Porque si me haces caso y no lo lees, las dudas te asaltarán (¿y si al final decía algo interesante? ¿y si en realidad era para mi? ¿y si no lo era, qué les dice a los demás?
¿y por qué ha considerado que no era para mi?) y serán mucho más difíciles de soportar que el tiempo que tardarás en leerme.


Risto Mejide


7 de marzo de 2011

calle abajo

Obstinarse en huir de un cerebro en llamas
es como vivir la quietud del dinamismo

Vivir de la duplicidad, en su lucha fratricida,
y morir, siempre morir, en algún lugar ajeno,
donde la cobardía son las cadenas
que arrastra la discordia, calle abajo.



6 comentarios:

juan bello dijo...

Me gusta. Morir en un lugar ajeno. Como siempre ocurre.

Marla dijo...

Te sigo, me ha gustado mucho lo que pones en datos personales. Respecto a esta entrada...me quedo con lo de "Obstinarse en huír de un cerebro en llamas..." quizás deba plantearme ciertas cosas después de leer eso.

Miyita dijo...

¡vaya si que me gusta! un abrazo

Todos nosotros dijo...

No me gusta. Primera regla (descortés) de los comentarios.

http://in-advertido.blogspot.com

N Ó M A D A dijo...

Leo. Releo. Y cada vez encuentro una cosa distinta.
Me gusta... mucho!

Saludos!

Violetcarsons dijo...

Pásate, si aún me recuerdas.
Y si no me conoces, puedes leer o comentar. U olvidar lo que acabo de escribir.

http://violetcarsons.blogspot.com/

"—No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será?
Me encogí de hombros. —Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
—¿Es eso también de tu amigo Carax?
—No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
—¿Y cómo me ves tú a mí?
—Como un misterio.
—Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
—No es un cumplido. Es una amenaza.
—¿Y eso?
—Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden.
—A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
—A lo mejor me sorprendo. Y tú también."

La Sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón