Obstinarse en huír de un cerebro en llamas
es como vivir la quietud del dinamismo
Vivir de la duplicidad, en su lucha fratricida,
y morir, siempre morir, en algún lugar ajeno,
donde la cobardía son las cadenas
que arrastra la discordia, calle abajo.
6 objeciones:
Me gusta. Morir en un lugar ajeno. Como siempre ocurre.
Te sigo, me ha gustado mucho lo que pones en datos personales. Respecto a esta entrada...me quedo con lo de "Obstinarse en huír de un cerebro en llamas..." quizás deba plantearme ciertas cosas después de leer eso.
¡vaya si que me gusta! un abrazo
No me gusta. Primera regla (descortés) de los comentarios.
http://in-advertido.blogspot.com
Leo. Releo. Y cada vez encuentro una cosa distinta.
Me gusta... mucho!
Saludos!
Pásate, si aún me recuerdas.
Y si no me conoces, puedes leer o comentar. U olvidar lo que acabo de escribir.
http://violetcarsons.blogspot.com/
"—No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será?
Me encogí de hombros. —Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
—¿Es eso también de tu amigo Carax?
—No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
—¿Y cómo me ves tú a mí?
—Como un misterio.
—Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
—No es un cumplido. Es una amenaza.
—¿Y eso?
—Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden.
—A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
—A lo mejor me sorprendo. Y tú también."
La Sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón
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